21 ago. 2008

Papelito.

Hoy se cumple una semana. Siempre que tengo que ir al centro (centro de Buenos Aires para los que son de otros lugares), me premio con un chocolate y alguna bebida para compensar el padecimiento que me produce. El viernes pasado, tras ocuparme de unos temas legales y de haberme comprado unos botines para césped sintético, me fui a Farmacity y me compré un chocolate Milky-Bar (es posible que esté mal escrito o aún que no se llame así) y un jugo Cepital multifrutal. Me terminé el chocolate antes de pasar el molinete y abrí el jugo mientras el subte entraba en la estación. Como siempre, a las 18hs, el subte explotaba. La puerta no coincidió con el lugar en el que yo estaba parado. Para cuando yo pude subir, sólo quedaban afuera una señora de corte campana y una chica de pelo desaliñado. Las dejé entrar y cuando me tocó a mí, tuve que empujar para que la puerta no me agarrara algo. Quedé parado al lado de la chica que apenas se podía agarrar del caño. En cada estación, la multitud que bajaba la empujaba y ella luchaba por no irse con la corriente humana. Tenía el pelo atado pero desprolijo; ojos oscuros, muy oscuros; una camisa escocesa verde, azul y blanca; una pulserita de goma azul y la boca rosa. Estaba para casarse. Mientras luchaba por no ser empujada fuera del subte, sonreía y yo deseaba que se soltara la mano para agarrársela o que me mirara para sonreírle cómplicemente. Ninguna ocurrió. En un momento, con el rabillo del ojo vi que me miraba. La miré y corrió la vista. Volví a mirar hacia otro lado, pero enfocándome en ella con la vista periférica, y vi que otra vez me miraba. Tenía que hacer algo, pero no podía hablarle. Simplemente no podía. Nunca puedo. Al lado nuestro había un grupo de adolescentes que conversaba. Uno hizo un chiste y al ver que nadie se inmutó, lo repitió. Otra vez, nadie se inmutó. Haciendo un gran esfuerzo, metí la mano en mi mochila y saqué un lápiz. Revisé mis bolsillos y sólo encontré el recibo de los botines que había comprado. Usando mi mano derecha como apoyo escribí mi mail en el ticket. Ella me miraba. Tenía que dárselo. Era lo único que podía hacer. La verguenza me superaba. El subte se detuvo antes de llegar a la estación. En el túnel, ella se acomodaba un mechón rebelde y yo analizaba si la transpiración de mi mano no mojaría mucho el papel. Otra vez arrancó. Llegamos a Plaza Italia. Le dije: "Tomá", le di el papelito y me bajé. Me quedé unos minutos en la estación, esperando el siguiente subte. En Plaza Italia no debía bajarme. Hoy se cumple una semana. No me agregó.

16 comentarios:

Ariel dijo...

Jajaja, que mala suerte che, quizas ella usa yahoo y vos hotmail. Si le hubieras dado la cuenta de yahoo seguro te anotaba :P.
No importa, ya te la volveras a encontrar, y dale otro papelito, pero con la cuenta de yahoo. :P. Nos vemos che, suerte.

Pali dijo...

A mi me hubiera dado miedo a que seas un psicopata y hubiera tirado el papelito a las vias del subte en caso de que tuviera antrax.

No te preocupes.

Drusila dijo...

como mujer te digo... es un lastima. todos nos enamoramos alguna vez en el subte... pero porque nunca funciona?
Es probable que Ariel tenga razón. igual te desafio a que sigas intentando en el subte.....
besotes

pezmurillo dijo...

Hola.

Qué lindo.

Chau.

Alejandro the Wyvern dijo...

que mal

cuantas veces me paso

o peor todo bien con intercarbiarnos telefonos y todo

y despues se arrepienten

o resulta que tenian otro tipo

y las boludeces de las minas

estornudo dijo...

ariel:
No me la creo esa. Si me hubieses dicho que quizás no me entendió la letra, sí.

pali:
¿Antrax en un ticket de botines?

drusila:
Si lo sigo haciendo pierde la magia. Es como la segunda vez que utilicé mi teoría de las 500 mil horas para conseguir una cita con una chica.

pezmurillo:
Chau.

alejandro the wyvern:
Miralo al encarador. Yo te imaginaba tímido.

Gala dijo...

Gracias por la noticia de la película!!! Es uno de los mejores libro que leí!

Me alegraste el día (aunque ya termina)

chau!!

Drusila dijo...

Ale, los hombres tambien lo hacen...

Estornudo, no des por tierra tus teorias intenta una vez mas sino te presentamos a alguna amiga que viaje en subte...

besos

AndyPeCas dijo...

No te va a agregar...Pero vos podés intentar encontrarla de nuevo...Yo cada vez que viajo despeinada, loq ue menos pienso es que alguien va a pensar que soy "para casarme", pero es un buen enfoque para usar de ahora en adelante...Gracias!

estornudo dijo...

gala:
Me hacés sentir especial.

drusila:
La gracia era que fuese excepcional, y no una probabilidad.

andypecas:
Quizás sea yo, pero no me gustan las chicas que parecen de cristal. Prefiero las Wash and Wear.

Isabella dijo...

jajajaaj :D
me encantó lo que hiciste!
yo soy re caradura para la cacería, pero nunca me animé en un transporte público!
jaja, es una boba, se lo perdió.

saludos!

estornudo dijo...

Isabella:
En realidad, me lo perdí yo, ella estaba realmente muy bien.

Ivanna dijo...

una vez me tiraron un mail así desde otro box en un cyber, por arriba del techito (eran cabinas aisladas)

malísimo. porque él me vio cuando entré pero yo no a él tonce no sabia qué onda si estaba bueno o no

así q me re paranoiquié y todo el tpo q estuve chateando estaba nerviosa

y no volví más al cyber con escote.

estornudo dijo...

ivanna: ¿No me decís a qué cyber sí vas con escote? Gracias.

rastelman dijo...

aguiante que ya te agregará... en la psico femenina dejar pasar unos dias es no demostrar desesperación... menos mal que no tuviste que cambiar las zapatillas!!!
pd al final te quedaste sin laburo??? maaal

estornudo dijo...

rastelman: ya se me está desdibujando la cara.
PD: No es malo, ahora tengo uno mucho mejor.